domingo, 12 de abril de 2009

¿QUIEN AMPARÓ LA "OPERACIÓN OGRO"?

"No hay mal que por bien no vega"
(Francisco Franco, refiriéndose al asesinato de Carrero Blanco.)




Existen libros que son indispensables para conocer y comprender determinadas épocas de la Historia. Para conocer y comprender la segunda mitad del siglo XX en España, es imprescindible acudir a un libro interesantísimo que, de alguna forma, se me antoja injustamente olvidado. Se trata de “Don Juan”, de Luis María Anson (Plaza & Janés Editores, S.A., Barcelona. Primera edición: noviembre de 1994), centrado en la vida de Don Juan de Borbón, conde Barcelona, y padre del actual Rey de España, Don Juan Carlos de Borbón. Esta Semana Santa, por salirme de la rutina de mis lecturas, retomé este libro y, como suele ocurrir con los libros, siempre se encuentra algo nuevo en ellos. Algo nuevo u olvidado, que merece la pena recordar.

Dentro de este libro, me encontré también con algunas notas, añadidas por mí, y con un recorte de prensa que ya creía perdido y que me alegró recuperar.

Todo ello está relacionado con un pasaje que aparece en el libro. Un pasaje que, muy probablemente, cambió de raíz la historia de España en una fría mañana de diciembre del año 1973, cuando el coche del presidente del Gobierno español, don Luis Carrero Blanco, volaba por los aires en la madrileña calle de Claudio Coello, víctima de un atentado de la banda terrorista ETA.

Allí se ponía fin, muy probablemente, a la continuidad del Franquismo después de Franco. Allí se empezaba a desatar lo que, según el propio Franco, estaba “atado y bien atado”. Allí, es posible que diese comienzo la llamada “Transición”.

Pero, como en todas estas cuestiones de gran relieve histórico y político, siempre quedan enigmas que nunca se resolverán. Siempre quedan preguntas a las que nadie contesta, mentiras completas y verdades a medias. Trabajo, en fin, para los historiadores e investigadotes que, como ya he comentado en otras ocasiones, tendrán que cerrar los hechos con hipótesis y nunca con pruebas contundentes.

La pregunta que Luis María Anson se hace en su libro es: “¿Conocía o no el falangista, antimonárquico, antijuancarlista y ministro de la Gobernación (ahora Interior), Carlos Arias Navarro, que un comando de ETA trabajaba en la calle Claudio Coello?” He aquí una de esas preguntas que difícilmente encontrará respuesta en la Historia.

López Rodó, compañero de Arias en el Gobierno, escribe más tarde: “Es sorprendente que los Servicios de Seguridad del Estado no tuvieran información acerca de una galería subterránea que venía excavándose durante varias semanas bajo una calle por la que pasaba diariamente el presidente del Gobierno”.

Yo he pasado muchas veces por esa calle y por el inmueble, desde cuyo interior se excavó la galería. Si medimos, en línea recta, no sé si habrá doscientos metros hasta la puerta principal de la embajada de los EE.UU en la calle Serrano. Pues los servicios de seguridad, y de inteligencia, de esta embajada que, estoy seguro, pueden tener en posesión muchas conversaciones privadas de personajes y simples ciudadanos madrileños, tampoco se enteraron de nada de lo que estaba ocurriendo casi “debajo de sus camas”.

Otra víctima de ETA, el jurista Fernando Múgica Herzog –hermano del actual Defensor del Pueblo-, poco antes de ser asesinado por la banda, envió a Luis María Anson, a la sazón director del diario ABC, una carta en la que elogiaba su libro y publicaba su testimonio revelador de la incierta frontera en la que el poder político deja hacer en la comisión de un magnicidio. En estos términos se dirigía Múgica Herzog a Luis María Anson:

“Al hilo de su “Don Juan”, me voy a referir a un hecho muy concreto que durante más de veinte años me ha estado llamando la atención, hecho en el que usted coloca las mismas interrogantes que durante tantos años me he estado planteando: ¿hasta que punto el ministerio de la Gobernación sabía –o incluso sabiéndolo, dejo hacer- o, todavía más incluso en alguna forma no fue ajeno al suceso del asesinato de Carrero Blanco?”

Múgica Herzog, añade a su reflexión su peripecia personal del día mismo del asesinato de Carrero:

“El día 19 de diciembre se celebraban elecciones a Decano en el Colegio de Abogados de Madrid, con un ya claro trasfondo político. Como colegiados que éramos en este Colegio madrileño –aunque trabajábamos y residíamos en San Sebastián- nos habíamos desplazo en automóvil a la capital, mi hermano Enrique, José Ramón Recalde y yo.

Serían las 9,30h cuando, al regresar el día 20, hicimos una breve parada en un bar de la Castellana para desayunar y continuar ruta. Más o menos en aquellos minutos acababan de volar el coche de Carrero y no nos habíamos enterado de nada. Continuamos y nos detuvimos entre Miranda de Ebro y Pancorbo –en el Monumento al Pastor- para almorzar, donde, a través de un comunicado de la radio, nos enteramos del atentado que había costado la vida al Presidente del Gobierno. Reiniciamos ruta a San Sebastián, intuyendo en cada curva, detrás de cualquier árbol, una patrulla de la Guardia Civil presta a detenernos. Mi hermano Enrique y Recalde, habían sido huéspedes de las cárceles franquistas y, a mí, por haber sido defensor de procesados antifranquistas ante el T.O.P., se me había retirado el pasaporte en 1962, y no me fue devuelto hasta 1971.

Éramos, pues, carne de cañón en una previsible y eventual represión. Sin embargo, para nuestra sorpresa, en aquellos casi quinientos kilómetros por una carretera que conducía al País Vasco, y de consuno a Francia, no encontramos ni un solo guardia civil. Parecía como si alguien se hubiera preocupado de retirar controles, justamente lo contrario de lo que el policía más torpe hubiera ordenado hacer”. (*)

(*) (Testimonio recogido en ABC -"Pistolerismo contra la democracia"- el 7 de febrero de 1996, en carta a L.M. Anson, director del diario.)

Este testimonio de Fernando Múgica, puedo corroborarlo yo pues, ese mismo día, terminaba una misión de trabajo en Miranda de Ebro y, aunque no iba en dirección al País Vasco ni a Francia, sino a Panes, mi pueblo, a pasar unos días de vacaciones navideñas junto con mi madre, tampoco encontré en todo el trayecto ningún número de la Guardia Civil ni patrulla de Tráfico. Algo pasaba en España.

Recuerdo que al detenerme a tomar un café en Trespaderne, observé que no llevaba en mi coche la documentación del mismo, la cual había olvidado en el taller de chapa y pintura de donde lo acababa de retirar. He de confesar que mis piernas acusaron algún temblor y que lo que me restaba de viaje en aquel viejo "850" no fue, precisamente, de placer en ningún sentido. Sin embargo, tal como bien apunta Múgica, nadie me molestó en carretera, ni noté ninguna señal de que el magnicidio ocurrido en la madrugada en Madrid, nos fuese a traer graves complicaciones en materia de represión a los españoles.

Ahí queda el enigma y ahí quedan los testimonios. Como premio a la ineficacia, o quizá por eso mismo, Carlos Arias Navarro, principal responsable del asesinato de su Presidente, como ministro que era de la Gobernación, fue nombrado su sucesor al frente del Gobierno de España. Le iba a durar muy poco…. afortunadamente.

viernes, 10 de abril de 2009

"SUAVÍN". PORQUE ES SEMANA SANTA..

Una música que me recuerda mi juventud despreocupada y feliz. La tocaba mucho la orquesta "Cubanacan" de Torrelavega. "Charada". Una música para relajarse, para sentir, para abrazarte a aquel ligue que tanto nos gustaba. ¡Por Dios! ¡Que no se acabe nunca....! ¿Podré robarla un beso...?

Claro que podrás. Un beso de enamorado, no el beso de Judas. Por cierto: ¿existiría Judas o, simplemente, se lo inventó alguien porque cuadraba muy bien en la historia de Jesús? Hablaremos de ello muy pronto.

A Jesús no le hacían falta inventos de personajes, ni lugares, ni episodios juglarescos. Jesús, era Jesús, por sí mismo. Jesús era música, amor, besos de enamorados, "charadas", de todo..... ¿No lo creen así..? Yo sí...
LOS "SONOR" - Charada-

Nos veremos en la próxima semana.

lunes, 6 de abril de 2009

REFLEXIÓN SOBRE LA CRISIS FINANCIERA DE ESPAÑA

Un banco es un lugar que te presta dinero si puedes probar que no lo necesitas.
(Bob Hope)



Se diga lo que se diga, nadie puede negar ya, a estas alturas, que nuestro país está sumido en una crisis financiera sin precedentes, consecuencia de un descalabro mundial de la economía. Nuestro sistema financiero se resiente, le suenan las cuadernas como a las viejas naves y, hoy por hoy, afronta –o debe afrontar- unas pérdidas del orden de los 100.000 millones de euros, tal como desvela el “Informe Recarte”.

Según algunos analistas, estas pérdidas pueden ser perfectamente asumibles por el sector bancario español, dada la fortaleza y “situación privilegiada” de los grandes bancos españoles, tales como Santander, BBVA, La Caixa y Caja Madrid, con capacidad suficiente para recapitalizarse con normalidad en un plazo de cinco o seis años.

De momento, el conjunto de bancos y cajas de ahorro que conforman la columna vertebral de nuestro sistema financiero, no han mostrado otra forma de recapitalizarse que la absorción de importantísimas cantidades que le han sido destinadas, desde el Gobierno de la Nación, a cargo del contribuyente. Pero, hasta ahora, estas inyecciones de tesorería (dinero de contar) que los bancos y cajas engullen, no ha revertido en favorecer el crédito que empresas y particulares demandan acuciados por la crisis económica.

¿Cómo van a recapitalizarse las entidades bancarias si, en la actualidad, y con un futuro más que negro por delante, no se genera el típico negocio que puede proporcionarles los beneficios y, en consecuencia, el capital que necesitan para su normalización? El negocio de la banca, aún pareciendo de una complejidad poco entendible, es muy sencillo. Los bancos compran y venden dinero, a parte de prestar otro tipo de servicios financieros a la masa de clientes que lo demandan. La captación de ese dinero, proveniente de sus clientes, se está viendo mermada por diferentes razones. Los particulares han empezado a recelar de la solidez de ciertas entidades, desengañados por casos que están en la mente de todos, como el montaje piramidal de Madoff y las intervenciones a que han tenido que ser sometidas entidades que ostentaban un gran prestigio, por los gobiernos de sus propios países.

Si a esto unimos que, aunque existe demanda de crédito por parte de empresas (grandes y pequeñas) y de particulares, la fuente crediticia mana gota a gota ¿Qué beneficios espera tener la banca, salvo que sean procedentes de otras actividades atípicas, y no precisamente del más ortodoxo negocio bancario?

España se encamina, si no está ya, a los cuatro millones de parados, a los que no sería descabellado pensar que pueden sumarse otros quinientos mil más durante el próximo año. Muchos de estos parados ya no cobran prestaciones por desempleo y otros muchos más están a punto de perder esas ayudas.

Por su parte, las empresas españolas se hunden en su actividad hasta mínimos históricos. El beneficio neto de las empresas no financieras experimentó en 2008 una importantísima caída en sus beneficios del 24%, que contrasta muy negativamente con el crecimiento del 12% experimentado en 2007, ya en plena desaceleración productiva. Estas cifras, desveladas recientemente por el Boletín Económico del Banco de España, vienen a cortar de raíz el optimismo irresponsable del actual Gobierno de España ante una crisis que no quieren ver y que no tienen la humildad de admitir.

Con esta perspectiva por delante ¿de donde proviene el optimismo de las entidades financieras, y de algunos analistas, que prevén una normalización a corto y medio plazo? Si lo que se compra no se vende después, el beneficio no existe. Tampoco el mercado interbancario de dinero (donde los bancos se prestan -o se prestaban- entre ellos, sus excedentes de tesorería) pasa por buenos tiempos. Pocos bancos tienen hoy –o al menos eso se supone, dadas las inyecciones dinerarias que reciben de los gobiernos- excedentes para prestar y, si lo tienen, es caro y difícil de adquirir pues parece, incluso, que no se fían unos de otros.

Si se abusó o no se abusó del crédito, yo creo que no es el secreto. El secreto puede ser que se abusó del crédito en determinados segmentos. No se cuidó de su diversificación y falló la cuerda que sostenía más peso: el del sector inmobiliario. Ello dará lugar a que las entidades registren una cifra de morosidad que, por el momento, ni está controlada ni ha tocado techo. Vendrán tiempos peores y cifras más negativas y preocupantes.

Siempre se dijo que los grandes negocios se hacen en épocas de fuertes crisis, lo cual puede ser una buena coyuntura para las entidades financieras que podrán pescar a río revuelto. La crisis financiera se superará, mejor o peor, porque va a pagar el contribuyente, pero ello dará lugar a un encrudecimiento de la “crisis económica” que será la que más nos haga sufrir y la que vamos a tardar mucho en superar.

En los últimos días, el Banco de España tomó la decisión de intervenir la primera entidad de nuestro sistema financiero, desde que ya hace años lo hiciera con Banesto. En este caso ha sido la Caja de Castilla-La Mancha, y no será, muy posiblemente, la última.

Volviendo al “Informe Recarte 2009”, documento interesantísimo e imprescindible para entender la situación económica y financiera actual, leemos en el mismo que la actual situación de las cajas, sobre todo medianas y pequeñas, “parece difícil que sobreviva con el actual sistema que ya ha quedado obsoleto por más que haya funcionado bien hasta ahora”.

Esta breve reflexión que me he atrevido a hacer en esta página, he tratado de hacerla con suma sencillez, hablando de las cosas desde un punto de vista elemental, como pensamos y desde lo que observamos las gentes de la calle.

Por eso no pretendo que muchos de los que puedan leerme lo compartan. Yo no soy economista ni financiero, pero en la banca donde trabajé treinta y cuatro años, me enseñaron que dos y dos solamente son cuatro, y que “lo que no son cuentas, son cuentos”.

domingo, 5 de abril de 2009

ENTRAMOS EN MEDITACIÓN


"Mi precio fueron treinta monedas de plata que sólo sirvieron para comprar un huerto en el que se ahorcaría, horas más tarde, aquel pobre discípulo, al que tanto amé, y que me entregó con un beso..."





Yo soy un cristiano malo. Malo. Bastante malo. Presumo de serlo, pero sé que incumplo casi todas las normas para ello. Voy poco por la iglesia, aunque presumo de ser hijo de la Iglesia. Al final, yo también seré un "sepulcro blanqueado". En definitiva, un fariseo. Sí, lo reconozco y lo admito.
Ahora llega la Semana Santa y quisiera, si soy capaz, purgar de alguna forma, un poco, estos desvaríos de mi comportamiento.

Mañana, Domingo de Ramos, trataré de empezar a comportarme como una buena persona. Fíjense que no digo "como un buen cristiano". Eso sería mucho decir.

Les voy a contar algo muy íntimo: Cuando mis hijos eran crios, les compré una "Biblia" de varios tomos en "comics". Los dibujos eran peciosos, pero no sé si mis hijos miraron alguna vez para ellos.

Yo nunca les insistí. De la misma manera que nunca les dije, ni les aconsejé, años más tarde, a quien tenían que votar, o dejar de votar. Es más, hoy en día no sé a quien votan...No me importa, es su personal criterio y son dueños de sus opiniones.

Pues esos tomos de la "Biblia", en comics, los repaso yo, año tras año, por la Semana Santa. Me sirven para recordar lo que nunca se debe olvidar. Me acercan a Cristo y, por unos días, me siento más identificado con Él. Por unos días, aunque sólo sea, pienso más en Él y, se lo aseguro, me siento mejor. Me siento más fuerte y me tengo por alguien.

Para mí, la figura de Cristo, machacado y despreciado, me da ánimos. Me sugiere cosas importantísimas: Un hombre escupido y menospreciado por toda la élite de su tiempo. Un hombre que, a pesar de ser Dios, tal como reconocemos muchos, no empleó el poder. Sólo quiso emplear la razón, pero ¿qué se entendía en su tiempo, y ahora, por "la razón?

¿Quien triunfa en este mundo actual con la "razón"? ¿Conocen ustedes a alguien? Pues yo tampoco.

No han cambiado mucho las cosas. Las personas tampoco. Por eso, la figura de Cristo sigue vigente. Por eso, para mí, sigue siendo una referencia inigualable.

Pilatos le preguntó: ¿Tú eres Rey? Y, Jesús le respondió: ¿Eso, me lo preguntas por tí mismo, o te lo han dicho otros de mí....?

Pues eso. Pregunta por lo que tú estés convencido. Déjate de lo que digan los demás. Asume tus criterios, aunque sean incómodos. Sufre lo que tengas que sufrir, si estás dispuesto a ello. Hoy te crucificarán. Mañana brillará el sol y saldrá la verdad. Pasarán meses, años. Quizá para entonces ya no estemos aquí. Pero estarán nuestros hijos y nuestros nietos, y ellos se embriagarán con la satisfacción de la razón de sus padres y abuelos. Esa es mi esperanza y mi ilusión. Ese es el precio que yo pongo a mi lucha. No hay otro.

Mañana iré a misa. Miraré a Cristo a la cara y no sé si le podré sostener la mirada. Pero le pediré fuerzas para que me permita no dejar de ser lo que soy. Yo creo en la verdad, en la verdad que Él nos enseñó. Lo creo así, y así soy feliz.

Jesús, el Cristo, entró en Jerusalem entre aclamaciones y palmas de triunfo. A los pocos días lo crucificaron de la forma más baja y más inhumana que se pueda imaginar.

¿No creen ustedes que no es para tomar nota en los tiempos actuales? Pues algunos no lo creen así. Peor para ellos....


"LOS PEKENIKES" (Basado en "La Pasión, según San Juan") de Juan Sebastián Bach





viernes, 3 de abril de 2009

POR LLENAR PÁGINA



(Entre la "Torre de Alevia" y la capilla de San Antonio, el "Pico de Peñamellera")


Yo sé que a ustedes les debo muchas cosas. Entre otras, su fidelidad a mí página. Todos tenemos un "techo" que nos sirve de satisfacción. A mí, si me leen cuarenta amigos cada día, me doy por contento. Ese es el tope que este humilde escribidor se marca. Nada más, pero tampoco nada menos.

No soy un profesional de periodismo -ni del periodismo ciudadano- algo que comparto y que está muy de moda. ¡Que más quisiera yo! Lo único que pretendo es "echar mis cosas fuera", compartirlas con alguien que esté dispuesto a leer lo que opino.

Lo del periodismo ciudadano ya lo ejerzo en otros foros: "elcomentario.tv", con el seudónimo de "Sardi". Sardi es, por derecho, mi primo Pepe Sardina, "Pepito". Yo se lo he robado, pero sólo para Asturias. Cuando yo vivía en Santander y tomaba mis blancos en "La Cátedra", donde Jose, en la calle "del Medio", me llamaban "Sardinuca", porque Sardi, el verdadero Sardi, era mi primo Pepe. Pepe fue un buen futbolista (Rayo Cantabria, Racing -al menos con ficha-, Astillero, en sus mejores tiempos, Gimnástica de Torrelavega, en segunda división...).

Siempre me gusto este seudónimo. Viene derivado del apellido que nos dio nuestro abuelo, Isidro Sardina, castellano palentino, de Brañosera, el primer ayuntamiento que se constituyó en España. Guardia civil, destinado a las tierras del Catábrico que tanto aprecian los castellanos, donde se desposó con mi abuela, Conrada Borbolla, de Colombres, para terminar en Panes poco antes de iniciarse la Guerra Civil.

Allí se consolidaron los Sardinas. ¿Se consolidaron? Bueno, por así decir. Nueve fueron mis tios y ya no queda nadie. América (México) sabe de algunos de ellos. Hoy, en Panes, ya no vieve ningún Sardina. Todos murieron. Pero cuando Pepe mi primo, el Sardi, el "auténtico Sardi", viene por Panes, no hay más remedio que recordar el apellido.
Mis hermanos y yo, también vamos por Panes. Y otros primos y primas. En Panes, a parte de mí casa, tengo también la única "parcela" que poseo. Es un lugar, cuya cotización no va a bajar - haya crisis o no haya crisis-. No sé si me corresponderán, en su momento, un par de metros cuadrados.... ¿Se imaginan?

Ya lo tengo escrito:
"La tierra de mi cuerpo/quiero que tuya sea./Que mire al mar y a Jana/cual ciprés de Robea./Debajo de esa tierra/feliz siempre contigo/Yo quiero ser, también,/ Peñamellera...../

Bueno ¿Y si terminamos con músiquita...?
"GAITERO" - LOS RELAMPAGOS -
(A Manolo Rivas, de Alevia. "Gaitero Mayor de Asturias")


Hasta el águila te mira acomplejada. /Plomizo cielo que amenaza tus vegas,/praderas, montes, ríos...¡Peñamellera!

miércoles, 1 de abril de 2009

¡¡EN EL DÍA DE HOY....!!


Hoy se cumplen ya setenta años del final, oficial, de nuestra última contienda civil. Tal día como hoy, primero de abril de 1939, Fernando Fernández de Córdoba, leía con voz vibrante, desde los micrófonos de la radio nacional, el lacónico parte que un febril Francisco Franco, acababa de redactar y firmar desde su cama en Burgos. El último parte oficial de la Guerra Civil.

A Franco, al redactarlo, se le han deslizado algunos errores, quizá debidos a la emoción del momento, o a la fiebre que le mantiene en cama. Antonio Tovar se encarga de corregirlos, raspando el papel con una cuchilla de afeitar: cativo por cautivo y ojetivos por objetivos.

"La Guerra ha terminado". Es la gran noticia que recorre España. Los rojos se han rendido. Los balcones se visten de banderas nacionales y muchos españoles que no se van a ver favorecidos por la Victoria, sin armas, sin insignias y hambrientos, portan banderas blancas confeccionadas con viejas sábanas.

Al día siguiente, Domingo de Ramos, en una misa solemne, entre palmas y obispos, el Generalísimo Franco deposita en el altar la espada de la Victoria.

Acababa la guerra en los frentes de batalla pero comenzaba otra, más sorda y más terrible, en los pueblos, en las ciudades y en los caminos de España. "Acababan los tiros y empezaban los cañonazos", decía un buen amigo mío.

Hoy hace de todo esto, setenta largos años y yo soy de los que no estaría dispuesto a proclamar lo que Fernández de Córdoba proclamó aquel primero de abril en la Radio Nacional: "La Guerra ha terminado".

¡Que le vamos a hacer! Somos españoles, para bien y para mal.....